Creatividad Ideas

El emprendimiento como instinto de supervivencia

En ocasiones, cometemos el error de asociar el emprendimiento a la típica imagen del ejecutivo con corbata que lleva a cabo una idea genial, un proyecto que planificó y estudio cuidadosamente durante meses, y que poco a poco irá tomando forma hasta transformarse en una empresa protagonista del mercado nacional. Y puede ser cierto que en ocasiones el emprendimiento se genere de esa forma.

Sin embargo, esta vez vamos a hablar de otro camino por el que puede surgir el emprendimiento: La necesidad de sobrevivir. Puede sonar bastante crudo, pero si lo consideramos desde cierto punto de vista, el emprendimiento puede surgir casi instantáneamente en situaciones de presión, como, por ejemplo, al perder nuestra fuente de empleo o al necesitar ingresos extras para el presupuesto familiar. Si bien no es un camino clásico hacia el éxito al emprender, si puede llevarnos a descubrir, en la acción de gestionar ideas de negocios, el gusto por impulsar un proyecto propio.

¿Cómo podemos aprovechar una situación aparentemente desfavorable para convertirla en el trampolín que necesitamos para hacer surgir nuestros proyectos? Para acertar en esta situación, entre otras cosas, debemos perder el miedo a emprender, debemos adquirir una actitud trabajadora y proactiva, debemos asumir ciertos riesgos, y debemos adaptar nuestras expectativas a las oportunidades de negocios que apreciemos en el ambiente en el que habitualmente nos desenvolvemos.

Tomemos como ejemplo un caso documentado por la facultad de negocios de la Universidad de Chile en el documento titulado “De emprendimientos por necesidad a emprendimientos por oportunidad: Casos rurales exitosos”. Este emprendimiento fue llevado a cabo en San Pedro de Atacama, el cual tomó forma como una iniciativa familiar cuando el emprendedor repentinamente se quedó sin su fuente laboral. La necesidad de encontrar una actividad de trabajo lo llevó a observar y a detectar una oportunidad de negocio en el hospedaje a turistas. San Pedro de Atacama es conocido por todos como un lugar con un constante flujo de turistas, lo que ha generado un crecimiento exponencial de la demanda hotelera en ese sector. Si bien el emprendimiento surgió como respuesta a una necesidad inmediata y no como una iniciativa emprendedora propiamente tal, en el transcurso del tiempo este hostal ha reinvertido las utilidades de los primeros 2 años de funcionamiento. Además, el emprendedor ha sido capaz de desarrollar habilidades con el propósito de identificar un nicho de mercado específico, y enfocarse en atacar dicho sector. Con ese propósito ha formado redes de contactos que lo han acercado hacia los organismos gubernamentales que fomentan estas iniciativas por medio de cofinanciamiento y contactos con el resto del gremio hotelero. Ha recibido capacitación por parte de Corfo en áreas específicas de la empresa, lo que según el emprendedor ha sido de ayuda para desarrollar habilidades empresariales, implementar medidas de control interno y utilizar medios electrónicos para ser ubicado por sus clientes.

Otra propuesta de negocio interesante es el pan. ¿Por qué es interesante? Tomemos el caso de María, una mujer de Sao Paulo, Brasil, que contó su experiencia en el sitio ideasdenegocios.com. ¿Cuál era su situación? Ella había quedado cesante, con dos hijos, en un departamento que arrendaba en el 7º piso de un edificio de 10 pisos.

¿Qué fue lo que hizo? Comenzó a fabricar con varias clases de harinas integrales pan casero, y lo ofreció en los departamentos del mismo edificio donde vivía. A los pocos días entregaba pan casero, ecológico, crocante y calentito, todas las mañanas en la puerta de 20 de los 40 departamentos del edificio, los elaboraba a mano en su mismo departamento.

Hoy, los lleva a cientos de hogares del barrio de edificios donde vive, puso su propia panadería muy cerca de su departamento y la demanda supera ampliamente su capacidad de producción. La panificación y los productos asociados a ella son excelentes ideas para quien desea emprender algún negocio. ¿Qué podemos tener en cuenta si deseamos dedicarnos a ese rubro?

Si somos panaderos, debemos hacer buen pan. Si somos contables, debemos ser hábiles con los números. Si somos administradores, debemos tener la capacidad de llevar el liderazgo de un grupo de trabajo y de organizar las tareas propias de un equipo de trabajo compuesto por distintas personas. Si somos vendedores, debemos ser capaces de observar al público y vender productos para cumplir expectativas. En el caso del emprendedor, este debe concentrar todas esas habilidades en una sola persona. Por lo tanto, se desprende que para tener éxito no basta con hacer bien sólo uno de estos trabajos. Más importante aún que el tamaño del capital del que dispongamos para llevar a cabo nuestra idea, la capacidad de ser autodidactas y de desarrollar estas habilidades es un bien invaluable que todo empresario debe cultivar y valorar, independiente del rubro al que decida aplicarse. Si consideramos estos aspectos detenidamente, independiente del sector al que nos dediquemos, nuestro proyecto progresará constantemente.

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