La reconocida cantante chilena, Myriam Hernández, ha decidido abrirse sobre su reciente separación con Jorge Saint-Jean después de 35 años de matrimonio. En una emotiva entrevista concedida a Martín Cárcamo en su canal de YouTube, “La Alfombra”, la artista reflexionó sobre los intensos meses que han seguido al quiebre matrimonial. A pesar del dolor inicial que sufrió, Hernández reveló que ha hallado un nuevo sentido de paz y amor en su vida actual, marcando un importante regreso emocional tras el final de su relación.
Durante la conversación, Hernández compartió su perspectiva íntima al respecto, señalando que, aunque ha enfrentado dificultades como muchas mujeres en situaciones similares, no siente que su experiencia sea más relevante que la de ellas. «Yo creo que hay tantas mujeres separadas que lo pasan mal; entonces, ¿quién soy yo para hablar de mí y que lo mío sea lo más importante?», reflexionó. Este enfoque altruista resuena con muchas de sus seguidoras, quienes ven en su historia un rayo de esperanza en medio de sus propias adversidades.
La artista también destacó la importancia de encontrar la felicidad en uno mismo. «Hoy diría que estoy en uno de mis mejores momentos, me siento mucho más crecida, valiente, decidida», confesó Hernández. En sus palabras, la cantante transmite un mensaje poderoso sobre el crecimiento personal y la autoaceptación, resonando profundamente no solo en su fanbase, sino en cualquier persona que haya enfrentado la disolución de una relación significativa.
Al hablar de su entorno familiar, Myriam enfatizó que su paz actual se debe en gran parte al amor que siente por sus hijos, su familia y amigos. «No tengo rencor ni rabia», manifestó, revelando que el dolor de la separación ha dado paso a un estado de tranquilidad que ella espera compartir como un ejemplo de superación. Su testimonio se convierte en una fuente de inspiración, alentando a otras mujeres a encontrar fortaleza en momentos difíciles y a recordar que la vida continúa.
Finalmente, la artista no dudó en mencionar la importancia del apoyo profesional durante este proceso. «Tengo ayuda terapéutica, no tengo miedo a decirlo; creo que se debe hacer», afirmó Hernández, rompiendo el stigma alrededor de la terapia en la sociedad. Su sinceridad al admitir que busca ayuda es un paso significativo que invita a la conversación sobre salud mental y bienestar emocional, un aspecto crucial en tiempos de crisis.









