Un trágico accidente de tráfico en el estado de Sao Paulo, Brasil, dejó a 12 estudiantes universitarios fallecidos y a 21 personas heridas, aunque ninguna de gravedad. El siniestro ocurrió la noche del jueves en la carretera Waldir Canevari, aproximadamente a 17 kilómetros de la ciudad de Nuporanga. Las autoridades locales confirmaron que el autobús, que transportaba a los estudiantes de regreso a sus hogares tras una jornada en la Universidad de Franca, colisionó con un camión, provocando una de las tragedias más lamentables en la región en los últimos años.
El gobernador de Sao Paulo, Tarcisio de Freitas, expresó su profundo pesar a través de una publicación en las redes sociales, describiendo el accidente como una tragedia que truncó los sueños de jóvenes estudiantes. «Amanecimos con la triste noticia de esta tragedia que mató a 12 estudiantes universitarios en un terrible accidente entre un autobús y un camión», escribió el gobernador. Esta conmoción ha resonado en toda la comunidad, intensificando el llamado a mejorar la seguridad en las carreteras.
Según informes de la Defensa Civil del estado, 21 heridos fueron trasladados a hospitales cercanos. De ellos, solo tres permanecen internados en estado estable y sin riesgo de muerte, mientras que un cuarto herido fue transferido a otra institución médica debido a un traumatismo craneal. La rápida respuesta de los servicios de emergencia fue crucial para atender a los afectados y garantizar su estabilidad en medio de la crisis.
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas del accidente, que aún se desconocen. Los informes iniciales indican que en el camión solo viajaba el conductor, quien también fue hospitalizado. En este contexto, los medios locales han empezado a especular sobre las circunstancias que pudieron llevar a este choque devastador, mientras los familiares de las víctimas esperan respuestas sobre lo sucedido.
Este accidente se suma a una serie de tragedias viales en Brasil, donde en diciembre pasado, 41 personas perdieron la vida en un accidente de autobús en Minas Gerais, el más mortífero en carreteras federales desde 2007. La repetición de tales incidentes ha puesto en evidencia la necesidad urgente de revisar las condiciones de seguridad en las carreteras del país, así como la importancia de concienciar a la población sobre la conducción responsable.









