El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) ha iniciado un monitoreo exhaustivo sobre la venta de aceite de oliva con denominación de origen del Valle del Huasco, ubicado en la región de Atacama. Este seguimiento se lleva a cabo después de que se detectaran posibles incumplimientos de la Ley de Propiedad Intelectual y de la Ley del Consumidor. La colaboración entre SERNAC y el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INAPI) tiene como objetivo determinar si existen empresas que no están obedeciendo la normativa vigente, lo que, de ser confirmado, podría vulnerar tanto los derechos de los consumidores como los de los productores locales de este valioso producto agrícola.
Durante la investigación inicial, SERNAC ha encontrado que se está comercializando aceite utilizando el nombre «Valle de Huasco», a pesar de que su producción proviene de otras regiones del país. Esto supone una violación en el etiquetado de los productos, ya que implica una utilización indebida de la denominación de origen. Ante esta situación, SERNAC ha oficializado requerimientos a dos proveedores que estarían vinculados a la venta de aceite que carece del registro adecuado. También se ha advertido a dos plataformas digitales que actúan como canales de distribución de estos productos, en un intento por frenar la propagación de este engaño.
Simultáneamente, el organismo fiscalizador planea revisar supermercados y plataformas digitales para detectar productos o publicaciones que induzcan a confusión. Las empresas que comercializan productos utilizando una denominación de origen sin la debida autorización podrían estar infringiendo la Ley del Consumidor. Las infracciones incluyen, entre otras, la falta de información veraz, la falta de comprobabilidad, y la publicidad engañosa, todas prácticas que perjudican la confianza del consumidor y la integridad del mercado.
SERNAC ha advertido que tomará las acciones correspondientes frente a aquellas compañías que recurren a estas prácticas ilícitas, lo que puede resultar en multas significativas. Asimismo, la Ley de Propiedad Intelectual conlleva sanciones económicas y otras penas para quienes utilicen incorrectamente una denominación de origen que no les corresponde, destacando así el compromiso del organismo con la protección de los derechos de los consumidores y la promoción de la producción local.
La Denominación de Origen se considera un signo distintivo que garantiza que un producto es originario de una región específica. En Chile, esta categoría de derechos es reconocida y protegida, resguardando la identidad y las tradiciones culturales de distintas áreas del país. Un producto que ostenta falsamente una denominación de origen engaña a los consumidores respecto a sus características esenciales, lo cual puede influir en sus decisiones de compra. El programa «Sello de Origen» de INAPI busca identificar y certificar productos locales, combatiendo así la venta y falsificación de denominaciones de origen, contribuyendo a la protección del patrimonio cultural del Valle del Huasco.









