Un reciente estudio realizado por la plataforma de administración Comunidad Feliz ha revelado un notable incremento en los gastos comunes en las comunas más pobladas de la Región Metropolitana de Chile. Entre enero y febrero de 2025, se registró un aumento promedio del 9,87%, alcanzando en febrero un monto promedio de $144.269. Este dato resalta la creciente presión financiera que enfrentan los residentes de la capital, y plantea interrogantes sobre las causas detrás de este aumento significativo en los costos.
En el análisis presentado, se identificó que Vitacura lidera la lista de las comunas con los mayores gastos comunes, con un promedio mensual de $334.774, seguida de Lo Barnechea con $285.135, Las Condes con $199.922, Chicureo con $187.256, y Providencia con $172.430. En contraste, las comunas menos gravadas financieramente fueron San Bernardo y Puente Alto, con gastos comunes de $55.307 y $59.499, respectivamente. Esta disparidad revela la desigualdad económica que existe en la región, reflejando no solo diferencias en el nivel de vida, sino también en las tarifas de servicios.
El informe también realizó una comparación con el mismo período del año anterior, mostrando que Puente Alto experimentó el mayor incremento porcentual en los gastos comunes, con un asombroso 17,16% comparado con el aumento más modesto de Maipú, que fue de solo 8,27%. Estos datos permiten ver cómo ciertas comunas están enfrentando retos económicos particulares, y sugieren que la administración de los gastos comunes podría requerir enfoques diferentes según la localidad.
Los factores que motivan este aumento en los gastos comunes fueron analizados por Comunidad Feliz, destacando el alza en las tarifas eléctricas tras el descongelamiento de precios impuesto por la Ley de Estabilización Tarifaria, que provocó incrementos de hasta 30% en algunos sectores. Valeria Morillo, vocera de la plataforma, resaltó que no se puede atribuir el incremento únicamente a la gestión administrativa, ya que existen múltiples factores externos que influyen en las obligaciones económicas de los residentes.
Para enfrentar esta situación, Morillo hizo un llamado a las comunidades para que tomen medidas que ayuden a mitigar los aumentos. Entre sus recomendaciones se incluyen el mantenimiento periódico de las instalaciones para evitar reparaciones costosas, la revisión y renegociación de contratos con proveedores, y la optimización del uso de energía durante el invierno. Además, sugirió establecer facilidades de pago para reducir la morosidad, de manera que los gastos comunes no se conviertan en una carga insostenible para los vecinos.









