En un contexto donde las necesidades y expectativas de los clientes están en constante evolución, diversas instituciones bancarias han modificado sus estrategias para atraer y retener a un segmento de alto poder adquisitivo. Estos clientes, debido a sus altos ingresos y patrimonios significativos, tienen acceso a una gama de productos y servicios bancarios diferenciados que prometen no solo atención personalizada, sino también beneficios exclusivos. Se observa que cada banco ha desarrollado ofertas que van desde salas VIP en aeropuertos hasta productos de inversión y asesoría financiera adaptada, marcando una clara diferenciación en el mercado de clientes más exigentes.
Cada banco ha establecido criterios específicos para catalogar a sus clientes de alta renta. Por ejemplo, Banco BICE exige un ingreso mínimo de 80 UF, equivalente a más de 7 millones de pesos mensuales, mientras que Santander requiere un ingreso desde 2.500.000 pesos o inversiones que sobrepasen los 50 millones. El acceso a productos exclusivos, como el Plan Infinite de Scotiabank o el Plan Singular de Itaú, también está condicionado por umbrales de ingresos que pueden oscilar entre los 3 millones y 5 millones de pesos mensuales, así como saldos de inversión que deben ser mantenidos. Este enfoque personalizado refleja la importancia de captar la atención de estos clientes potenciales para las entidades financieras.
La atención al cliente y la oferta de productos diseñados a la medida son fundamentales para las estrategias adoptadas por los principales bancos. En Banco BICE se ofrecen créditos de consumo y soluciones hipotecarias innovadoras, incluyendo créditos sustentables. Asimismo, Scotiabank implementa herramientas como ‘Mis Coaches Financieros’, que permiten la consolidación de cuentas y saldos en diversas instituciones. Itaú, por su parte, brinda un servicio especializado de atención a clientes de su banco Personal, asegurando que los ejecutivos encargados posean una formación adecuada para gestionar las necesidades específicas de este selecto grupo. Esta dedicación a una atención más detallada sugiere un compromiso hacia la satisfacción del cliente.
Los beneficios adicionales asociados a estas ofertas son un gran atractivo y pueden marcar la diferencia al elegir un banco. Banco BICE, por ejemplo, proporciona acceso a salones VIP en aeropuertos y descuentos en restaurantes de lujo. Scotiabank permite a sus clientes participar en eventos exclusivos y acumular puntos a través de su programa de recompensas. Itaú no solo ofrece acceso a salones VIP, sino también servicios de traslado y estacionamiento. Por otro lado, Santander se destaca con beneficios adicionales en vuelos aéreos. Estos componentes no sólo enriquecen la experiencia del cliente, sino que también reflejan una estrategia de marketing bien elaborada, enfocada en fortalecer la lealtad y satisfacción del cliente.
Finalmente, es importante considerar los costos asociados a estos planes premium, ya que pueden variar significativamente entre las distintas instituciones financieras. Algunos bancos, como Scotiabank e Itaú, pueden ofrecer la opción de eximir ciertos costos si se cumplen requisitos específicos, mientras que otros aplican comisiones mensuales fijas. La información recabada sugiere que el universo de clientes de alto perfil en cada banco es considerable y que las tasas de retención dependen en gran medida de la satisfacción con los productos y servicios ofrecidos. Este nuevo modelo bancario para el segmento de alta renta está así en una carrera por ofrecer la mejor experiencia y exclusividad, adaptándose a las necesidades de un mercado dinámico y cada vez más competitivo.









