Pamela Leiva, conocida comediante y exparticipante del programa “1810”, compartió sus experiencias personales respecto a la cirugía bariátrica en un emotivo segmento de “El Medio Día” por TVN. Durante el programa, Leiva reflexionó sobre el impacto que dicha cirugía ha tenido en su vida, subrayando que, aunque el proceso no ha sido sencillo, ha sido esencial en su camino hacia una nueva etapa. “La cirugía bariátrica me cambió la vida. Más allá del fin de una enfermedad, fue el comienzo de una etapa nueva”, afirmó la comediante, quien se sometió a este procedimiento hace 17 años.
La humorista no eludió mencionar los desafíos que ha enfrentado en su lucha contra la obesidad, describiéndola como una enfermedad crónica que ha tenido que batallar por mucho tiempo. Leiva admitió tener una adicción a la comida, y destacó la importancia del apoyo psicológico en su proceso de mantenimiento de peso. Al hablar de su pasado, relató que la obesidad a menudo viene acompañada de maltratos por parte de algunos profesionales de la salud. «Pasé por muchas frustraciones», manifestó, refiriéndose a la manera en que algunas opiniones médicas pueden resultar desalentadoras. La comediante subrayó la necesidad de protocolos más sensibles y eficaces entre los equipos médicos hacia sus pacientes.
Recuerda un momento particularmente doloroso en su vida: «Me acuerdo que una vez le dijeron a mi mamá que la única forma de que dejara de comer era que se sentara enfrente de mí con dos pesos y cada vez que yo agarrara un pan, ella me pegara». Esta forma de pensar no solo fue humillante, sino que contribuyó a que su peso aumentara drásticamente hasta alcanzar cerca de 130 kg, lo que la llevó a vivir una etapa de obesidad mórbida. A través de la cirugía bariátrica, le ofrecieron una nueva esperanza, pero también implicó asumir una nueva serie de responsabilidades en su salud.
Pamela reveló que, a raíz de la cirugía, su vida cambió drásticamente, logrando eliminar problemas de salud como la resistencia a la insulina y el síndrome de ovario poliquístico. Sin embargo, advirtió sobre los efectos secundarios que también ha tenido que enfrentar, como la necesidad de inyectarse vitaminas regularmente y prestar atención a la absorción de nutrientes esenciales, como la vitamina B12. A pesar de estos retos, enfatizó que los beneficios de la cirugía superan con creces las desventajas, y siente que ha ganado más de lo que ha perdido.
Finalmente, Leiva destacó la importancia de mantener un equilibrio para conservar una vida saludable, describiendo esta estabilidad como una «mesa de tres patas». Para ella, las claves son: una mente sana, una buena alimentación y dedicarse al deporte. «Si cualquiera de estas cosas no está, esta mesa se cae», concluyó. A través de sus testimonios, Pamela Leiva no solo comparte su viaje personal, sino que invita a la reflexión sobre la comprensión y el apoyo a quienes luchan contra problemas de salud relacionados con la obesidad.









