La colaboración entre bancos y fintech es más imperativa que nunca, según manifestaron José Manuel Mena, presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), y José Gabriel Carrasco, presidente del directorio de FinteChile. Durante el panel titulado «Bancos vs Fintech: De competidores a copilotos», llevado a cabo en el Chile Fintech Forum 2025, ambos dirigentes enfatizaron la necesidad de unir esfuerzos ante los desafíos y oportunidades que presenta la implementación del Sistema de Finanzas Abiertas, cuya obligación de funcionamiento se establecerá por ley para junio de 2026.
Mena describió este proyecto como el «más complejo» que ha enfrentado el sistema financiero chileno hasta la fecha. La singularidad de esta transformación radica en que involucra a una cantidad significativa de nuevos participantes, lo que a su vez requerirá la creación de una normativa en desarrollo y el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica para asegurar la protección de datos y la ciberseguridad. Este conjunto de requerimientos plantea tanto retos como oportunidades para la innovación dentro del sector.
Por su parte, Carrasco resaltó la trascendencia de la ejecución del sistema frente a la mera concepción de ideas. En su opinión, una implementación deficiente, que no se ajuste a estándares internacionales, podría representar un riesgo significativo. Carrasco instó a los actores involucrados a transformar temores en acciones concretas que garanticen la protección de la información de los consumidores, subrayando la importancia de un enfoque riguroso y bien pensado en la implementación del sistema.
En el marco de la conversación, también se abordó la relevancia del foro consultivo organizado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), como una plataforma para el diálogo técnico entre gremios, reguladores y expertos. Sin embargo, Mena advirtió que se carece de claridad sobre la gobernanza y los hitos necesarios para asegurar que el sistema funcione eficazmente en la fecha estipulada. Esta falta de definición podría dificultar los esfuerzos conjuntos por crear un ecosistema financiero más robusto y eficiente, demandando atención inmediata y colaboración estrecha.
Ambos líderes coincidieron en que la relación entre bancos y fintech jamás había sido tan fluida. Carrasco destacó que la ley de Finanzas Abiertas es fundamental para equilibrar el mercado, ofreciendo a los clientes alternativas más ventajosas. Con un 70% del consumo de estos sistemas proveniente de bancos y no de fintech, esta regulación busca eliminar las asimetrías actuales y mejorar el acceso a servicios financieros de calidad. Al concluir, enfatizaron que el objetivo primordial de esta transformación es el bienestar de las personas, promoviendo la inclusión financiera y previniendo el sobreendeudamiento, asegurando que exista una competencia clara y bien regulada en el sistema.









