El diputado Diego Schalper, miembro de Renovación Nacional (RN), ha abordado la controversia en torno a la fallida compra de la casa del expresidente Salvador Allende, un asunto que ha generado múltiples reacciones en el ámbito político chileno. Durante su intervención en la comisión investigadora de la Cámara de Diputados, la jefa jurídica de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Francisca Moya, admitió que estaba al tanto de la normativa que impedía dicha transacción y que, a pesar de su perfil técnico, no le correspondía advertir al Presidente sobre este tema.
Schalper, en declaraciones a Radio Duna, ha señalado que la oposición actual carece de los votos necesarios para llevar a cabo una acusación constitucional contra el ministro Álvaro Elizalde o el Presidente de la República. No obstante, enfatizó que la situación es cada vez más insostenible para los sectores centristas que, según él, comienzan a sentir la presión por la falta de acción en cuanto a asumir responsabilidades políticas. «Para los sectores de centro se está haciendo cada vez más insoportable el no hacer valer las responsabilidades políticas», afirmó.
El legislador también hizo hincapié en la necesidad de que el gobierno asuma rápidamente las consecuencias de esta situación, instando al Presidente a actuar en consonancia con el sentido común ante la gravedad del asunto. Según Schalper, si el ejecutivo no actúa en el corto plazo y no entre en la cadena de responsabilidades, los sectores de centro podrían cambiar de postura y apoyar eventualidades que conduzcan a acusaciones constitucionales. «No tenga usted ninguna duda, que nosotros vamos a emprender acusaciones constitucionales», advirtió con firmeza.
Asimismo, Schalper destacó que el ministro Álvaro Elizalde no puede desentenderse de su responsabilidad como titular de la Segpres en la materia. «¿Cómo pueden ser tan irresponsables?», cuestionó, añadiendo que es sorprendente que el Presidente de la República no ponga en primer plano el sentido común y la necesidad de rendir cuentas. En su opinión, la cadena de personas involucradas en el visado de dicha transacción debe hacerse responsable, y es esencial que Elizalde y otros actores clave reconozcan su rol en este episodio.
Finalmente, la intervención de Schalper refleja una creciente inquietud en el ámbito político, donde la falta de consecuencias claras ante errores de gestión puede erosionar la confianza entre diversas coaliciones. Este caso ha puesto de relieve la tensión existente entre el Gobierno y la oposición, y ha generado un debate intenso sobre la rendición de cuentas y la sostenibilidad política de los actores involucrados. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si los llamados a la responsabilidad de Schalper resonarán en el seno del ejecutivo y en el ámbito legislativo.









