El reciente Informe de Finanzas Públicas (IFP) presentado por la Dirección de Presupuestos (Dipres) ha puesto de manifiesto un preocupante déficit estructural del 3,2% del PIB para 2024. Este resultado ha llevado al economista y académico de la Universidad de Santiago (Usach), Víctor Salas, a advertir sobre la necesidad de implementar recortes aún más severos en el gasto fiscal. La cifra presentada en el informe representa una desviación significativa de las proyecciones iniciales del gobierno, que habían estimado un déficit del 1,9%. Ante esta situación, Salas enfatiza que será crucial para el Gobierno ajustar su presupuesto con el objetivo de estabilizar las finanzas públicas y evitar un deterioro mayor de la economía.
Salas ha señalado que la errónea estimación de ingresos fiscales por parte de Hacienda es un claro indicativo de la falta de ajuste en las previsiones económicas. Bajo esta premisa, el economista considera que la administración de Hacienda debe actuar con rapidez para corregir el rumbo y cumplir con las metas fiscales propuestas. En este contexto, el FMI ha sido llamado a brindar asesoría a la administración chilena, lo que pone de relieve la gravedad de la situación y la urgencia de tomar medidas correctivas para evitar un mayor desbalance fiscal.
El informe también revela que el Ejecutivo ha recortado su proyección del Producto Interno Bruto (PIB) para 2024, bajando la estimación del 2,7% al 2,5%. Esta revisión a la baja es un factor crítico que, según Salas, podría traducirse en una disminución de las recaudaciones fiscales. Con un panorama más sombrío a la vista, el economista pronostica que los recortes en el presupuesto podrían superar los 1.500 millones de dólares, en comparación con los 600 millones que se aplicaron el año anterior, lo que generaría un impacto considerable en el gasto público y en los servicios ofrecidos por el Estado.
En cuanto a la reducción global del gasto fiscal acordada entre el Gobierno y el Congreso para 2024, Salas ha subrayado la importancia de que Hacienda cumpla con sus metas estructurales y efectivas. Para ello, será indispensable implementar recortes drásticos que permitan equilibrar las cuentas públicas. El académico ha mencionado que el éxito de estas medidas dependerá de la capacidad del Gobierno para gestionar los recursos de manera eficiente y de adaptarse a un entorno económico cambiante, lo que podría resultar en un aumento de la presión social por parte de los ciudadanos que dependen de los servicios públicos.
Por otro lado, la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de aumentar los aranceles al cobre incrementa la incertidumbre sobre la economía chilena. Con más del 32% de las exportaciones chilenas dirigidas a Estados Unidos, cualquier medida proteccionista podría tener repercusiones graves. Salas advierte que, si se implementan gravámenes al cobre, Chile enfrentaría serias dificultades para comercializar este recurso esencial, afectando su economía en un momento ya delicado. La situación subraya la interconexión entre la política internacional y la economía local, revelando cómo decisiones externas pueden impactar significativamente a la economía chilena.









