La película «El Fantasma», dirigida por el chileno Martín Duplaquet y protagonizada por el actor Willy Semler, ha estado en el centro de la controversia desde su estreno en cines en agosto del año pasado. Sin embargo, lo que ha generado un escándalo en la industria cinematográfica es que su proyección se realizó previamente en vuelos de la aerolínea internacional Iberia y su filial JetBlue, sin el consentimiento de la productora Paralelo Films, lo que ha llevado a acciones legales por parte de los creadores del filme.
A través de un comunicado de prensa, Paralelo Films informó que la exhibición no autorizada de «El Fantasma» antes de su estreno oficial en Chile y Latinoamérica impidió que la productora lanzara la película en estos mercados con exclusividad. La compañía de medios Spafax, encargada de proporcionar contenido a diversas aerolíneas, fue identificada como la culpable de adquirir el filme sin los permisos necesarios. Esto ha generado varias repercusiones importantes en el ámbito de la propiedad intelectual y la distribución cinematográfica.
La situación se complicó aún más cuando se reveló que Soul Pictures, el agente de ventas de la película, no cumplió con sus obligaciones contractuales, fallando en gestionar adecuadamente la distribución de «El Fantasma». Tras una serie de negociaciones, Spafax solicitó a Paralelo Films desistir de sus reclamos apelando a la «buena fe», pero al final se confirmó que la proyección había sido ilícita, lo que llevó a la productora a rechazar una oferta de compensación que consideraron insuficiente.
El director Martín Duplaquet avanza con firmeza en su defensa de los derechos de autor, y la justicia chilena ha programado para el próximo 19 de marzo la declaración de Osvaldo Sánchez, representante legal de Iberia Chile. Esta citación judicial es crucial, ya que determinará el futuro de las demandas civiles y penales que Paralelo Films planea interponer, las cuales podrían tener graves consecuencias para la aerolínea, incluyendo embargos de bienes y sanciones penales.
Mientras tanto, Iberia no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre esta acción legal en su contra. El escándalo también ha atraído la atención de organismos internacionales, que han mostrado interés en el uso indebido de propiedad intelectual y han instado a las aerolíneas a clarificar su posición en este asunto. La situación pone de manifiesto la importancia de respetar los derechos de autor en el entretenimiento y pone en jaque las prácticas de distribución de contenido por parte de las empresas de aviación.









