La presidenta de Perú, Dina Boluarte, anunció este martes la convocatoria de elecciones generales para el 12 de abril de 2026, marcando un intento por restaurar la estabilidad política y social en el país. Durante una conferencia de prensa desde el Palacio de Gobierno, Boluarte enfatizó su compromiso con la democracia, afirmando que estas elecciones representarán una «cita con la historia» para elegir a las nuevas autoridades del país. Acompañada por los principales dirigentes electorales de Perú, destacó la importancia de llevar a cabo un proceso electoral «democrático, limpio, transparente y ordenado».
Boluarte subrayó que su gobierno mantendrá una postura de neutralidad e imparcialidad durante la campaña electoral, instando a todos los actores políticos a centrarse en propuestas que promuevan el crecimiento económico y la justicia social. La mandataria hizo hincapié en la necesidad de asegurar que los proyectos e iniciativas en curso continúen, de manera que Perú no sufra una paralización en su desarrollo. «Estamos comprometidos a poner a disposición de las autoridades electorales todos los recursos necesarios para garantizar que sus funciones se realicen de manera efectiva», añadió.
La presidenta recordó el contexto de inestabilidad que prevalecía en el país tras el intento de autogolpe de estado del expresidente Pedro Castillo, el cual tuvo lugar el 7 de diciembre de 2022, cuando ella era la vicepresidenta. Boluarte reflexionó sobre las consecuencias catastróficas que hubiera tenido la consumación de ese golpe, reconociendo el papel fundamental de las fuerzas democráticas y la ciudadanía en la defensa de la constitucionalidad y el orden público. «Gracias a todos ustedes, Perú evitó caer en el caos y la anarquía», señaló con gratitud.
Las próximas elecciones no solo permitirán elegir al nuevo presidente, sino que también se renovarán los escaños del Congreso, que será de nuevo bicameral, así como los representantes del Parlamento Andino. La posibilidad de una segunda vuelta está latente, pues las elecciones presidenciales requerirán que un candidato obtenga la mayoría absoluta, lo que podría intensificar la competencia entre los postulantes. Este proceso electoral será fundamental para reactivar la confianza de la ciudadanía en las instituciones políticas del país.
Con esta convocatoria, Dina Boluarte busca cerrar un capítulo de polarización que ha caracterizado la política peruana en los últimos años. La fecha de las elecciones se sitúa en un momento crucial, donde la población anhela un cambio significativo que promueva la unidad y el progreso. La presidenta concluyó su anuncio con un llamado a la reflexión y a participar en un proceso que defina el futuro de la nación, reafirmando que «todos tenemos un papel que jugar en la construcción de un Perú mejor».









