El vocalista y líder de The Cult, Ian Astbury, reflexionó recientemente sobre la actuación de la banda británica en el Festival de Viña del Mar 2025, un evento icónico que culminó con un momento confuso durante la entrega de la Gaviota de Plata. La banda se presentó en la jornada final del festival, conocida como la “noche anglo”, el 27 de febrero, donde su potente actuación estuvo marcada por una entrega tan inesperada como polémica: el premio fue otorgado al guitarrista Bill Dufy en un momento en que la mayoría del público ya había abandonado el recinto. Esta situación generó una avalancha de comentarios en redes sociales, muchos de los cuales criticaron lo que consideraron una falta de respeto hacia la banda y su legado dentro del panorama del rock internacional.
Durante una conversión con The Clinic, Astbury expresó su desconcierto respecto al funcionamiento de los premios en el festival, señalando que no entendía del todo el concepto ni la dinámica de interacción con el público. «No estaba al tanto de las sutilezas del festival», admitió, destacando la particularidad del evento chileno en comparación con otras actuaciones en su carrera. Este reconocimiento inesperado a Dufy ocurrió en un momento tan crítico para la audiencia que puso en tela de juicio la relevancia y el significado del galardón en un formato claramente televisivo.
Lamentablemente, la entrega del premio no fue la única sorpresa que se llevó Astbury. «Al principio, el ambiente era abrumador porque era un set de televisión y yo no esperaba un set de televisión», reveló, haciendo eco de la confusión que sintió durante su participación en un clásico latinoamericano. A pesar de estas dificultades iniciales, el cantante se mostró satisfecha con la performance general de la banda y su interacción con el público en general.
En relación a los presentadores del festival, Karen Doggenweiler y Rafael Araneda, Astbury fue efusivo en sus elogios. «Eran geniales, realmente me gustaron mucho”, afirmó, mientras rememoraba el buen ambiente que se generó posterior a la actuación. El artista británico mencionó que tuvo el placer de conocer a los animadores, describiéndolos como maravillosos y destacando la conexión que rápidamente establecieron, lo cual contrarrestó las tensiones de la noche.
Finalmente, a pesar de la confusión y de los momentos incómodos, Ian Astbury cerró sus comentarios haciendo hincapié en el cariño que le tiene a Chile y a la experiencia de tocar en el Festival de Viña del Mar. «Es algo muy único de Chile, increíblemente particular», concluyó, reconociendo que, a pesar de los imprevistos, disfrutó mucho de la experiencia. Las actuaciones de rock en este festival siempre traen consigo un encanto especial y, aunque el recibimiento no fue el esperado, la participación de The Cult sin duda dejará una marca en la memoria del público chileno.









