Israel Acuña Cartes, padre del estudiante de 14 años que agredió a su profesora de matemáticas en el Liceo Bicentenario de Excelencia en Trehuaco, Ñuble, compartió su versión de los trágicos eventos que resultaron en este incidente. Acuña defiende a su hijo, quien tiene autismo, y asegura que nunca había dañado a nadie previamente, describiendo lo ocurrido como un comportamiento inesperado. En una conversación con Radio Contacto, el padre manifestó su profunda preocupación y su compromiso diario por comprender lo que su hijo afronta, a pesar de estar trabajando en el norte del país.
Acuña relató que el martes anterior al ataque, la familia se había reunido con la jefa de estudios y la profesora agredida para discutir la situación y el diagnóstico de su hijo. Sin embargo, pese a esta conversación inicial, la docente repitió en días posteriores que el niño «no era útil» por no escribir, lo que provocó un conflicto emocional en el muchacho. El padre subrayó que su hijo tiene aversión a que le repitan las cosas y enfrenta dificultades para comprender ciertas situaciones, lo que exacerba sus reacciones frente a la frustración.
La tensión aumentó cuando, según Acuña, su hijo fue criticado por defender a sus compañeros y pedir a la profesora que no gritara. Esto llevó a que la docente lo tratara como si fuera un «abogado» de los demás, insistiendo al otro día en que debía escribir, lo que resultó en un desgaste emocional significativo para el joven. Acuña enfatizó que aunque el comportamiento de su hijo no es excusable, es el resultado de malentendidos y frustaciones acumuladas en el aula.
El padre declaró: «mi hijo es autista, no un delincuente», resaltando la falta de comprensión y adaptación a las necesidades de su hijo. Acuña también denunció que no han recibido el apoyo adecuado por parte de la municipalidad para abordar la situación del joven. Esto pone en evidencia la necesidad de un enfoque más empático hacia estudiantes con Trastornos del Espectro Autista (TEA) dentro del sistema educativo.
Por último, Acuña hizo un llamado a las autoridades educativas y a la comunidad en general para que consideren el contexto de los jóvenes con autismo, promoviendo la implementación de métodos de enseñanza más inclusivos y respetuosos. De acuerdo a su testimonio, la situación actual requiere un cambio profundo en cómo se aborda la diversidad en los entornos escolares, para evitar que se repitan este tipo de incidentes y brindar un ambiente más comprensivo para todos los estudiantes.









