El Banco Central de Chile ha publicado este lunes el Informe de Política Monetaria (IPoM) correspondiente a marzo de 2025, indicando que la inflación sigue evolucionando conforme a las proyecciones realizadas en diciembre pasado. Sin embargo, las cifras revelan que la inflación se mantiene en niveles elevados, lo que plantea riesgos significativos para su evolución futura. El informe destaca un crecimiento en la actividad económica local, punto que ha superado las expectativas en meses recientes gracias al aumento en las exportaciones, que han revitalizado sectores clave de la economía chilena.
El informe señala que, en 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) experimentó un crecimiento del 2,6%, impulsado principalmente por la agricultura, el comercio mayorista y el turismo. La publicación también hace hincapié en la mejora de la confianza tanto entre empresas como entre los hogares, lo que se ha traducido en un consumo privado más robusto y en un incremento en la formación de capital fijo. Además, el empleo ha mostrado signos de recuperación, con un aumento moderado en los salarios reales, lo que contribuye a una expectativa de crecimiento más optimista para la economía nacional.
Respecto a las proyecciones del Banco Central, se ha ajustado al alza el rango de crecimiento del PIB para 2025, situándose entre un 1,75% y un 2,75%, y manteniendo proyecciones similares para los años siguientes. Este ajuste responde a un contexto en el que se evidencian mejoras en los fundamentos del gasto, aunque el informe también advierte sobre la creciente incertidumbre del panorama externo, especialmente en relación a las proyecciones de crecimiento de los socios comerciales de Chile, que han sido revisadas a la baja.
El IPoM destaca que, aunque el desarrollo general del ambiente económico ha sido acorde a las proyecciones, persisten riesgos inflacionarios significativos. En un contexto de presiones de costos que afectaron a las empresas durante el año pasado, es imprescindible que el Banco Central actúe con cautela. La apreciación del peso y la disminución de los precios de los combustibles han traído alivio en alguna medida, pero aún se observa una expectativa inflacionaria de más del 3% en plazos de dos años.
Finalmente, el Consejo del Banco Central ha indicado que evaluará futuras decisiones en torno a la Tasa de Política Monetaria (TPM) observando de cerca la evolución del panorama macroeconómico y sus implicaciones en la convergencia inflacionaria. La necesidad de una vigilancia continua se vuelve crítica, especialmente ante la posibilidad de eventos disruptivos a nivel internacional que pudieran impactar tanto la economía global como la local, como unas tensiones comerciales crecientes o desajustes en las relaciones políticas entre las naciones desarrolladas.









