El diputado Joaquín Lavín, en respuesta a la querella presentada por el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, ha encendido el debate en el Congreso acerca de la actual situación política. Lavín, exmiembro de la UDI, enfatizó que Vodanovic se encuentra utilizando esta controversia como una estrategia política para ganar relevancia. «Si se preguntan, ¿quién es Tomás Vodanovic? Es quien persigue a Cathy Barriga; antes no lo conocía nadie», destacó, insinuando que el alcalde busca posicionarse a costa de sus opositores.
En el centro de la polémica se encuentra un empresario que admitió haber emitido boletas falsas por servicios prestados a la imprenta MMG. Lavín se defendió afirmando que, a lo largo del año de investigación, muchos de los testimonios recabados son contradictorios y no reflejan la realidad. «Todos los dineros fueron pagados a la imprenta. La restitución de recursos es una provisión por si eventualmente pudiera existir algún error en la imputación del gasto», aclaró el diputado, defendiendo la legalidad de las transacciones.
El diputado no dudó en criticar la manipulación que, a su juicio, se está llevando a cabo en torno a la justicia. «Aquí se está utilizando la Justicia, se está utilizando el Ministerio Público. Además, le sale gratis porque lo hacen con plata municipal», dijo Lavín, sugiriendo que Vodanovic está buscando desacreditar a sus adversarios políticos con fines electorales. La defensa al trabajo de Cathy Barriga también fue un punto destacado asegurando que su gestión, a pesar de las críticas, fue efectiva.
En cuanto a la posibilidad de un eventual desafuero por parte de Lavín, el diputado se mostró indiferente. «No tengo problemas con eso. Eso es algo que depende netamente del Ministerio Público; ni siquiera es algo que tenga que ver con la justicia», expresó. Su actitud demuestra una clara confianza en que el proceso judicial se desmarcará de las acusaciones vertidas por su rival político.
La situación ha generado expectación no solo en Maipú, sino en todo el país, donde se observa con atención cómo la disputa entre políticos se intensifica. La querella interpuesta por Vodanovic podría abrir un debate más profundo sobre la ética y la transparencia en la política local, planteando interrogantes sobre el uso de acusaciones judiciales en la contienda política actual. La tensión entre Lavín y Vodanovic podría tener repercusiones significativas en el futuro del liderazgo en la región, incluso a medida que las elecciones se acercan.









