El Gobierno de Chile, junto a BancoEstado y la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), ha anunciado una serie de nuevas medidas destinadas a prevenir el robo de cajeros automáticos en el país. Esta iniciativa surge como respuesta a un alarmante aumento en los delitos asociados a estos dispositivos en los últimos meses de 2024, donde la violencia y los métodos delictivos han evolucionado, sector que ha puesto en jaque la seguridad del sistema bancario. En este contexto, se busca fortalecer la protección de los cajeros automáticos mediante modificaciones específicas al Decreto N° 222.
Entre las principales disposiciones de la nueva normativa se encuentra la obligación para las instituciones bancarias de que los nuevos cajeros automáticos sean de dimensiones específicas. Esto se implementa con el fin de evitar el uso de técnicas delictivas como la saturación por gas, que han sido cada vez más frecuentes. Además, las entidades deberán instalar pilotes de seguridad en la parte frontal o trasera de los dispensadores de dinero, cumpliendo con estrictos estándares técnicos de protección. Estas medidas son consideradas cruciales para revertir la tendencia creciente de robos en estos dispositivos.
Para asegurar la implementación efectiva de estas recién introducidas normas, se establece un plazo de 12 meses para que las instituciones bancarias instalen mecanismos de protección en al menos 500 cajeros, y 18 meses para que se aplique dicha normativa a todos los dispositivos del país. Óscar González, gerente general de BancoEstado, enfatizó la importancia de la colaboración con la Subsecretaría de Prevención del Delito y Carabineros, para implementar medidas efectivas que aborden la situación actual. También hizo un llamado a los clientes a optar por medios digitales de pago, minimizando así la necesidad de retirar efectivo.
Luis Opazo, gerente general de ABIF, destacó la relevancia de anticiparse a los aumentos de delitos relacionados con los cajeros automáticos. Relató que años atrás se registraron hasta 800 robos anuales, lo cual se logró controlar tras la introducción de normativas más estrictas. Sin embargo, el reciente incremento, aunque todavía bajo, ha llevado a las autoridades a buscar nuevas estrategias para asegurar la protección de los usuarios y la infraestructura bancaria. Su testimonio subraya la necesidad de un enfoque proactivo para enfrentar los retos que se presentan en el ámbito de la seguridad.
Finalmente, la General Claudia Carrasco, Jefa de Zona Seguridad Privada de Carabineros de Chile, manifestó el compromiso del cuerpo policial en la fiscalización de los cajeros automáticos y las nuevas políticas de seguridad. Aseguró que las 33 autoridades de fiscalización del OS10 estarán alineadas para supervisar y guiar la implementación de estas medidas. Esta respuesta coordinada entre el sector público y privado es esencial para garantizar la seguridad y confianza de los ciudadanos en el uso de cajeros automáticos, un elemento vital en la vida económica del país.









