El Papa Francisco falleció este lunes 21 de abril de 2025 a las 7:35 de la mañana, tal y como anunció el cardenal Kevin Joseph Farrell, camarlengo de la Santa Romana Iglesia, desde la Casa Santa Marta. Con 88 años, el pontífice dejó este mundo solo un día después de la celebración de la Pascua de Resurrección, en medio de un emotivo mensaje de paz y esperanza que compartió con la humanidad. Farrell, visiblemente conmovido, transmitió la noticia a través de Vatican News, resaltando el compromiso del Papa por el servicio al Señor y a la Iglesia a lo largo de su vida.
A las 9:47 de la mañana, Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa del Vaticano, confirmó oficialmente el deceso del Papa, un evento que conmocionó a miles de fieles alrededor del mundo. Se ha programado una ceremonia para la tarde de este lunes a las 20:00 horas, donde se llevará a cabo el rito de constatación de la muerte y la deposición del cuerpo en la urna. Este rito, presidido por el cardenal Farrell, se realizará en la capilla de la Domus Santa Marta, siguiendo las tradiciones establecidas en el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis.
El fallecimiento del Papa Francisco se produce en un momento en que su figura seguía siendo relevante y activa, a pesar de los problemas de salud que había enfrentado en meses recientes. Tan solo el domingo, Francisco se reunió con J.D. Vance, vicepresidente de Estados Unidos, y ofreció su bendición a miles de católicos que se congregaron en la Plaza de San Pedro. En su tradicional mensaje Urbi et Orbi, el pontífice hizo un fuerte llamado a la paz, denunciando la violencia en Gaza y pidiendo por la liberación de rehenes y el envío de ayuda humanitaria a quienes más lo necesitan.
Durante su último mensaje de Pascua, Francisco proclamó poderosamente que «el amor venció al odio» y que «la luz venció a las tinieblas». Expresó su cercanía a quienes sufren a causa de la guerra y la pobreza, asegurando que sus «gritos silenciosos han sido escuchados» y que «sus lágrimas han sido recogidas». Su compromiso con la justicia y la paz se hizo eco en cada una de sus palabras, reflejando su misión de unificar y consolar a los que están en el dolor, resaltando que «ni una sola lágrima ha sido perdida» en la memoria de Dios.
Nacido en Buenos Aires como Jorge Mario Bergoglio, Francisco fue el primer Papa sudamericano y asumió el pontificado en marzo de 2013. Su legado se caracteriza por un estilo cercano y austero, además de su preocupación constante por los excluidos, el medioambiente y la justicia social. Criticó abiertamente la desigualdad y la indiferencia hacia el sufrimiento humano. En sus últimas palabras, el cardenal Farrell expresó su gratitud por el ejemplo que dejó el Papa Francisco, encomiando su alma al amor infinito y misericordioso de Dios Uno y Trino, en un momento que marca el cierre de una era significativa en la Iglesia Católica.









