El Colegio de Profesores ha decidido mantener su paro indefinido en 39 de los 44 establecimientos educacionales de Santiago, manifestando su descontento ante la propuesta presentada por el alcalde Mario Desbordes, a la que califican de «insuficiente». La asamblea comunal de Santiago se reunió para evaluar la situación y determinó que la oferta del municipio no era suficiente para satisfacer las necesidades y demandas que han planteado durante las últimas semanas. A medida que la situación se agrava, los docentes continúan insistiendo en la necesidad de un diálogo más efectivo y una solución que respete sus derechos laborales.
Mario Aguilar, presidente del gremio docente, expresó su descontento con la propuesta del alcalde, que aunque reconoce algunos de los pagos previamente negados, no garantiza la continuidad de estos. Aguilar destacó que la oferta del municipio deja a los profesores en una situación de incertidumbre, ya que plantea la creación de una mesa de trabajo que podría dilatar el reconocimiento de un derecho adquirido por los docentes desde hace 20 años, desde la administración de Joaquín Lavín. Los profesionales de la educación consideran que ceder en este punto significaría aceptar una reducción de sus salarios.
Aguilar detalló que existe un bono mensual que complementa el salario de los docentes, así como beneficios adicionales relacionados con el verano, el invierno y el día del profesor, todos pactados hace tiempo y que la nueva administración intentó desconocer. Este tipo de bonificaciones es esencial para mejorar la calidad de vida de los educadores y para mantener una estructura de remuneraciones que sea justa y equitativa. La insistencia del alcalde en renegociar estos términos ha sido percibida como un ataque a derechos laborales fundamentales.
El dirigente sindical también criticó la forma en que el alcalde Desbordes ha tratado a la asamblea comunal y al profesorado. Aguilar calificó de «inaceptable» el estilo autoritario que ha empleado, así como las amenazas y descalificaciones hacia los docentes. Esta actitud, según él, solo contribuye a aumentar el malestar y la división entre los educadores y la administración municipal. La falta de respeto y la insensibilidad por parte de las autoridades son aspectos que los profesores consideran intolerables en el contexto de una negociación que debería basarse en el diálogo y el entendimiento mutuo.
Ante la falta de un acuerdo, los profesores de Santiago han decidido llevar a cabo un paro indefinido a partir de este miércoles. La medida tiene como objetivo presionar a las autoridades para que reconsideren su postura y den respuesta a las demandas que han sido planteadas durante el conflicto. La comunidad educativa se mantiene unida en su lucha por el reconocimiento de sus derechos y la mejora en sus condiciones laborales, mientras esperan que se produzca un cambio en la actitud del alcalde y se tomen medidas significativas para resolver esta crisis.









