Grecia ha confirmado que uno de los petroleros atacados en aguas de Irak es de su propiedad, a pesar de que navegaba bajo bandera de Malta. El buque, identificado como ‘Zefyros’, se encontraba realizando una transferencia de carga de barco a barco dentro de las aguas territoriales iraquíes cuando fue atacado en la noche del miércoles. La noticia fue reportada inicialmente por el diario griego ‘Ekathimerini’ y ha suscitado preocupación entre las autoridades y empresas marítimas debido al aumento de la inestabilidad en la región.
El ataque tuvo lugar en un contexto de creciente tensión en el Golfo Pérsico, un área vital para el comercio internacional de petróleo. Afortunadamente, todos los 22 miembros de la tripulación, compuesta por ciudadanos georgianos, fueron rescatados y trasladados a un buque iraquí, minutos después de que el ‘Zefyros’ se incendiara. Este incidente genera serias preocupaciones sobre la seguridad de las operaciones marítimas en esta región estratégica, especialmente en un momento en que la actividad marítima es crucial para el mercado global de petróleo.
Las repercusiones del ataque se hicieron sentir rápidamente en los mercados internacionales. Este jueves, el precio del crudo Brent ha ascendido más del 7%, volviendo a rondar los 100 dólares por barril. Esta alza refleja la inquietud de los inversores por el conflicto bélico en la región de Oriente Medio, que amenaza con interrumpir las rutas de suministro de petróleo. A las 7:00 hrs, el crudo Brent se fijó en 98,68 dólares por barril, lo que representa una subida significativa respecto a la jornada anterior.
La escalada de tensiones en el Golfo Pérsico ha estado motivada por la combinación de factores geopolíticos y militares que afectan a los principales productores de petróleo. Expertos analistas sugieren que el aumento inesperado en el precio del petróleo podría tener un impacto directo en la economía global, especialmente en un momento en que muchos países aún se recuperan de las secuelas económicas de la pandemia de COVID-19. La situación exige atención internacional para abordar no solo el ataque a buques, sino también las tensiones políticas en juego.
Por su parte, las autoridades griegas están evaluando las medidas a seguir en respuesta a este ataque al ‘Zefyros’. Aunque se han recuperado todos los miembros de la tripulación, el incidente pone de relieve la vulnerabilidad de los buques mercantes en aguas volátiles. Grecia, como uno de los principales países armadores del mundo, se enfrenta a la urgencia de reforzar la seguridad de sus embarcaciones, especialmente en zonas donde la piratería y los conflictos armados son preocupaciones omnipresentes.









