La Policía de Investigaciones de Chile (PDI) logró la detención de cinco individuos que formaban parte de una banda altamente organizada, dedicada a la sustracción de cajeros automáticos mediante explosiones controladas. Este operativo, que culminó exitosamente tras una investigación de siete meses, resultó en la desarticulación de un grupo que operaba de manera intensa en la Región Metropolitana. Según las autoridades, esta banda realizó múltiples robos entre septiembre y octubre de 2024, generando preocupación en la ciudadanía y en los comerciantes que operan en las áreas afectadas.
El prefecto Marco Ramírez, encargado de la jefatura nacional contra Robos y Focos Criminales de la PDI, explicó que el método utilizado por los delincuentes implicaba la saturación de gas en el interior de los cajeros automáticos, lo que les permitía llevar a cabo explosiones efectivas. Esto les facilitaba el acceso al dinero almacenado en las gavetas de los cajeros, robando aproximadamente 300 millones de pesos en total. Las zonas más afectadas por estos delitos incluyeron comunas como La Florida, Puente Alto, Colina, Renca y Conchalí.
Los detenidos, que contaban con antecedentes policiales previos, no solo se limitaron a la sustracción de dinero, sino que también dejaron un rastro de destrucción. En uno de los robos más impactantes, ocurrido en el barrio Meiggs, una de las explosiones generó un incendio que afectó a cerca de 150 comerciantes de la zona, causando daños significativo. Este hecho evidencia la peligrosidad de los métodos utilizados por la banda y los riesgos que enfrentaban los ciudadanos.
La fiscal Marcela Adasme, quien lidera la Fiscalía de Análisis Criminal Centro Norte, informó que los cinco sujetos fueron formalizados por varios delitos graves, incluyendo asociación criminal, robo de cajeros automáticos, detonación de artefacto explosivo incendiario e incendio. Esta formalización marca un paso importante en la persecución de estos delitos, ya que permite a las autoridades avanzar en la búsqueda de justicia para las víctimas afectadas.
La detención de estos individuos es un fuerte golpe para la criminalidad en la región y un llamado de atención sobre la necesidad de implementar medidas de seguridad más efectivas para la protección de los cajeros automáticos y los comerciantes locales. La PDI sigue patruillando las áreas vulnerables y enfocándose en desarticular bandas que utilizan tácticas agresivas y peligrosas para llevar a cabo sus ilícitos. Las autoridades reiteran el compromiso de trabajar en conjunto con la comunidad para mejorar la seguridad y prevención del crimen.









