Este lunes, la Plaza El Trébol, ubicada en la comuna de Independencia, fue el escenario del homenaje al exmilitar venezolano Ronald Ojeda, un destacado opositor al régimen de Nicolás Maduro. Ojeda fue secuestrado el 21 de febrero de 2024 y posteriormente asesinado, un hecho que ha generado indignación y preocupación en la comunidad internacional. Durante la ceremonia, se develó una placa en su honor, recordando su valentía y su lucha por la libertad en Venezuela. El acto reunió a familiares, amigos y diversas autoridades políticas que se unieron para rendir tributo a su memoria y al sacrificio que representa en la lucha por los derechos humanos.
Entre los asistentes al homenaje se destacó la presencia de la candidata presidencial Evelyn Matthei, quien expresó su preocupación por la falta de control y vigilancia en las fronteras chilenas. Matthei subrayó que, a pesar de que Chile otorgó refugio a Ojeda tras demostrar ser objeto de persecución política, el Estado no pudo garantizar su seguridad. «Es evidente que en Chile no tenemos la inteligencia y el control de nuestras fronteras que debiéramos tener», señaló, mientras elogiaba el trabajo realizado por la Fiscalía y el rol del fiscal Barros en este caso tan complejo.
Mayra Ojeda, hermana del exteniente, también tomó la palabra durante el homenaje, resaltando la grave situación de los derechos humanos en Venezuela. Ella denunció la brutalidad del régimen de Maduro, que no solo persigue a opositores, sino que también tortura a mujeres y niños por expresar opiniones contrarias al gobierno. «Un miedo que nos viene persiguiendo por hace años, no es fácil, pero sé que si levanto la voz se hará justicia», afirmó Mayra, enfatizando su compromiso con la lucha por la libertad de quienes aún están encarcelados y sufren en su país natal.
La ceremonia en la Plaza El Trébol se convirtió en un espacio de reflexión sobre la situación actual en Venezuela, donde se han registrado múltiples casos de violaciones de derechos humanos. Las palabras de los asistentes resonaron con un llamado a la comunidad internacional a no permanecer indiferente ante las atrocidades que se cometen contra quienes luchan por un cambio en su país. La familia Ojeda, junto a otros opositores, reafirmó su determinación de seguir levantando la voz hasta que se haga justicia por Ronald y por todos los que han sufrido a manos del régimen.
El homenaje a Ronald Ojeda no solo conmemoró su vida, sino que también puso de manifiesto la necesidad de protección y apoyo hacia los refugiados que escapan de regímenes opresores. La ceremonia sirvió como un recordatorio de que la lucha por la democracia y los derechos humanos es una tarea continua, que requiere el compromiso tanto de las autoridades como de la sociedad civil. La memoria de Ojeda se alza como un símbolo de resistencia y esperanza para todos aquellos que anhelan un futuro libre de opresión.









