El Juzgado de Garantía de Concepción dictó este miércoles prisión preventiva contra Sebastián Polanco, expareja de Camila Polizzi, en atención a los reiterados incumplimientos que este ha tenido respecto a su arresto domiciliario total. La decisión del tribunal se fundamentó en la gravedad de las faltas cometidas por Polanco y la necesidad de garantizar la seguridad de la sociedad mientras se desarrolla el caso conocido como el «caso lencería». La medida cautelar de arresto domiciliario fue impuesta para restringir sus movimientos y preservar el proceso judicial, pero Polanco ha fallado en adherirse a estas condiciones, lo que ha llevado al juez a tomar esta drástica decisión.
Durante la audiencia, la fiscal María José Aguayo brindó detalles sobre la resolución adoptada por el tribunal, indicando que Carabineros de Coronel había informado sobre nuevos incumplimientos por parte de Polanco. Este no es un caso aislado; se han realizado audiencias anteriores por oficios enviados por Carabineros que documentaban las violaciones a las medidas cautelares impuestas. En una sesión previa, en abril, ya se había revisado la situación particular del acusado, lo que evidencia una conducta reiterada que fue considerada durante la deliberación actual.
La historia de Sebastián Polanco en el ámbito judicial se complica aún más cuando recordamos su detención en noviembre del año pasado en un centro comercial de Talcahuano. En esa ocasión, argumentó estar al frente de un trabajo en una tienda de retail, pero sus explicaciones no lograron convencer a las autoridades. En medio de esta situación, Polanco señaló que otros implicados en el caso, incluidos varios exfuncionarios del Gobierno Regional del Biobío y su expareja Camila Polizzi, siguen con sus actividades laborales desde casa, destacando la percepción de injusticia que siente respecto a su propia situación.
Polanco, visiblemente frustrado, subrayó en sus declaraciones que siente que mientras él enfrenta restricciones severas, otros involucrados en el mismo caso parecen operar con mayor libertad, plantando así una interrogante sobre la equidad en el tratamiento judicial de los imputados. Dijo, «¿Sabe lo que me parece injusto? Que el administrador regional, el jefe de gabinete, toda la gente que ha rodeado al gobernador esté trabajando en la consultora Tabancura», lo que sugiere un alegato de doble moral en el manejo del caso por parte de las autoridades.
Finalmente, cabe señalar que la resolución de prisión preventiva es apelable; los abogados defensores de Sebastián Polanco pueden solicitar que se reevalúe la situación cautelar de su cliente. La defensa, buscando la manera de argumentar a favor de Polanco, podría basar su apelación en las dificultades que enfrenta en relación con los demás imputados en el caso y su propia condición laboral. La situación sigue siendo delicada y será necesario esperar nuevos desarrollos en el caso, que no solo afecta a los involucrados, sino que también genera un gran interés y debate en la comunidad.









