La temporada de vendimia en Chile se ha convertido en un imán para el turismo, especialmente para aquellos interesados en la enología. Este año, la plataforma Airbnb reportó un aumento sorprendente de más del 60% en las búsquedas de alojamientos en el país durante este periodo, en comparación con el año anterior, 2024. Los viajeros internacionales, particularmente de Brasil, lideran este auge, seguidos de cerca por turistas de Argentina, Estados Unidos y Perú. Los emblemáticos valles de Casablanca, Colchagua, Curicó y Maipo se han vuelto destinos imprescindibles para quienes desean explorar la rica tradición vitivinícola de Chile.
Además del incremento de turistas extranjeros, los datos de Airbnb revelan que los chilenos también están captando la esencia de la temporada de vendimia. Con un notable aumento del 30% en las búsquedas para esta temporada en comparación con 2024, la demanda por conocer las viñas locales se ha intensificado. Las ciudades de Santiago, Concepción, Temuco, Antofagasta y Viña del Mar son las que más búsquedas registran, lo que refleja un creciente interés por parte de los residentes a disfrutar de la oferta vinícola de su propio país.
El perfil de los viajeros que llegan a Chile durante la vendimia se caracteriza por ser mayoritariamente joven. Las estadísticas indican que el grupo etario de 30 a 39 años representa el 30% de los turistas, mostrando un incremento del 15% con respecto al año anterior. Por otro lado, los visitantes de entre 24 y 29 años constituyen el 20% del total, con un crecimiento superior al 10%. A pesar de que los viajeros de entre 40 y 49 años son un porcentaje menor, solo el 15%, su repunte del 20% en este segmento sugiere que la pandemia ha cambiado las dinámicas de viaje entre diferentes grupos de edad.
En cuanto a la duración de la estadía, la mayoría de los visitantes opta por estancias breves, con un 40% concentrándose en noches de entre 2 y 6. Sin embargo, se ha notado un creciente interés en prolongar la visita, ya que un 25% de los viajeros elige quedarse más de siete noches, con un incremento de más del 20% en este rubro. Esto podría indicar que los turistas están buscando sumergirse más en la cultura vinícola y disfrutar de las diversas actividades que ofrece la vendimia.
Más allá de la oferta de vinos, la vendimia se presenta como una experiencia integral que incluye visitas a viñedos, el proceso de elaboración del vino, y la posibilidad de explorar la rica gastronomía local. Este tipo de turismo, que permite profundizar en la cultura vitivinícola de las regiones productoras, está convirtiéndose en una de las propuestas más atractivas durante los meses de marzo y abril. La combinación de elementos culturales y culinarios convierte a la temporada de vendimia en un evento destacado dentro del calendario turístico chileno.









