El Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha revelado un plan impactante para la ampliación del aeropuerto Arturo Merino Benítez (AMB), que revolucionará el transporte aéreo en Chile. Con una inversión estimada de US$4.000 millones, el proyecto, que pretende triplicar la capacidad del aeropuerto de aquí al año 2050, incluye la construcción de un tercer terminal de pasajeros, una nueva pista y modernas áreas de carga. La ministra de Obras Públicas, Jessica López, destacó la relevancia de este esfuerzo para responder al creciente número de viajeros que utilizan el AMB, y comprometió al equipo del MOP a realizar los estudios necesarios para que las obras avancen de manera efectiva y sostenible.
En la presentación del proyecto, que tuvo lugar el martes, la ministra López estuvo acompañada por el subsecretario Danilo Núñez y la directora nacional de Aeropuertos, Claudia Silva. En sus declaraciones, López enfatizó que la ampliación abordará no solo las necesidades actuales, sino también las futuras, anticipando un aumento en la movilización de pasajeros que podría alcanzar los 84 millones anualmente, y lograr hasta 125 operaciones por hora. Esta expansión será dirigida por un estudio que definirá los tiempos, presupuestos y formas para la ejecución del proyecto, asegurando que se respete el creciente tráfico aéreo proyectado para las próximas décadas.
El proceso de expansión comenzará con un anteproyecto referencial, actualmente en licitación, que incluirá un exhaustivo estudio de impacto ambiental. Esta primera fase se extenderá hasta el 2030, con las obras reales programadas para iniciar entre 2035 y 2050. La ampliación implicará la duplicación del terreno del aeropuerto, pasando de 1.070 a 2.368 hectáreas, y permitirá un significativo aumento en las instalaciones del aeropuerto, con la superficie construida creciendo de 380 mil a más de un millón de metros cuadrados.
Además de las mejoras en la infraestructura, el proyecto incluye el fortalecimiento de la conectividad externa del aeropuerto, con la adición de tres nuevos accesos viales y la implementación de un tren ligero que facilitará la movilidad dentro del recinto. El nuevo sector de carga se reubicará para optimizar los espacios existentes, y se crearán nuevas instalaciones para el mantenimiento de aeronaves, lo que permitirá un flujo más eficiente de operaciones en el AMB. Asimismo, se contempla mejorar los espacios verdes y recreativos, integrando el aeropuerto con su entorno urbano y promoviendo estándares de sustentabilidad que incluyen la reducción de emisiones y la construcción de un anillo de áreas verdes.
La decisión del MOP de ampliar el aeropuerto existente en lugar de construir uno nuevo se basa en criterios de eficiencia económica y operativa, teniendo en cuenta el notable crecimiento que ha tenido la demanda desde 2010, interrumpida solo por la pandemia. Este megaproyecto no solo es esencial para adecuar el AMB a las necesidades futuras de transporte aéreo, sino que también contribuirá al desarrollo urbano del Gran Santiago, asegurando la viabilidad del principal aeropuerto del país por las próximas décadas. Las autoridades esperan que, con esta ampliación, el AMB esté preparado para enfrentar el crecimiento proyectado del tráfico aéreo en los años venideros.









