En un contexto donde el acceso temprano de niños y adolescentes a teléfonos móviles con internet es cada vez más común, especialistas advierten sobre la necesidad de acompañar este uso con herramientas que promuevan una navegación segura y responsable. Según un reciente estudio, el 87% de los menores en Chile accede a internet a través de sus propios dispositivos, y la media de edad para obtener su primer smartphone es inferior a los nueve años. Esta realidad impone nuevos desafíos a las familias, quienes deben encontrar formas efectivas de mitigar los riesgos asociados a esta temprana exposición a la tecnología.
Los expertos enfatizan que la solución no radica en prohibir el uso de la tecnología, sino en educar y guiar a los menores en la utilización de la misma. En este sentido, el control parental se presenta como una herramienta esencial. Felipe Mancini, CEO de Asimov Consultores, argumenta que esta tecnología no busca ejercer un control estricto, sino más bien fomentar un uso consciente y responsable. Al tratarse de una herramienta que forma parte del entorno actual de los niños, es fundamental que los adultos entiendan cómo funciona y puedan enseñar su uso correcto.
A pesar de que internet puede ofrecer numerosas ventajas en términos educativos y sociales, también conlleva riesgos que deben ser abordados de frente por padres y educadores. Problemas como el ciberacoso o el acceso a contenido inapropiado son algunas de las preocupaciones más comentadas en conferencias y encuentros sobre el tema. Según Mancini, permitir que un niño utilice un teléfono sin reglas ni mediación es comparable a dejarlo solo en una ciudad desconocida, subrayando la necesidad de establecer normas claras y hábitos desde una edad temprana.
El control parental se configura a través de diversas funciones que se encuentran en los sistemas operativos móviles. Para los dispositivos Android, los usuarios pueden acceder a la sección de Bienestar Digital y Control Parental, donde pueden crear cuentas vinculadas para sus hijos, establecer límites de tiempo y filtrar contenido. En el caso de iPhones, las opciones de Tiempo en Pantalla permiten crear un perfil familiar, lo que facilita la supervisión y el establecimiento de restricciones. Estas configuraciones, aunque intuitivas, requieren un seguimiento continuo para adaptarse a las necesidades cambiantes de los niños.
Por último, los expertos coinciden en que aunque el control parental provee una base mínima para proteger a los menores, no reemplaza la importancia de mantener un diálogo abierto y constante entre padres e hijos. Las herramientas tecnológicas deben ser vistas como un apoyo, no como una solución única. Mancini concluye remarcando que la clave radica en combinar el uso de estas medidas con conversaciones significativas que enseñen a los niños sobre los riesgos y beneficios de ser parte del mundo digital.









