Convertirse en mamá o papá es una de las decisiones más trascendentales y, al mismo tiempo, una de las más costosas que se puede tomar en la vida. La llegada de un hijo implica asumir responsabilidades financieras significativas que incluyen alimentación, salud, vivienda, educación y protección. En este contexto, Chócale ha dialogado con expertas en finanzas personales que enfatizan la necesidad de anticiparse a los gastos asociados con la maternidad y la paternidad. No se trata solo de la alegría de recibir a un nuevo miembro en la familia, sino de tener una planificación económica consciente y realista que garantice el bienestar familiar.
La psicóloga Carolina Molina, experta en educación financiera, advierte que la crianza puede volverse complicada si se enfrenta a deudas. «Las emociones, especialmente el estrés, juegan un papel crucial en estos momentos», afirmó Molina. Ella señala que una de las claves para evitar el agobio financiero es una planificación económica adecuada antes y después del nacimiento del niño. Esto implica reconocer y administrar adecuadamente el flujo de ingresos, así como diferenciar entre lo necesario y lo superfluo para el cuidado del recién nacido.
Beatriz Cereceda, CEO de Ordenar.me, añade que muchas familias tienden a sobrestimar sus capacidades financieras, lo que puede llevar a un endeudamiento excesivo. Ella recomienda que, desde el embarazo, se empiecen a contemplar costos previsibles como el coche, cuna, vestuario y otros artículos esenciales. Este enfoque no solo facilitará la llegada del bebé, sino que también permitirá a las familias reestructurar sus presupuestos y quizás considerar un cambio de vivienda si el espacio se torna insuficiente, aunque esto representa un gasto adicional considerable.
Ambas expertas coinciden en que el ahorro es un hábito crucial para las familias jóvenes. «Planificar un ahorro, aunque sea una pequeña fracción de los ingresos, puede resultar muy efectivo en el futuro de los hijos», subraya Cereceda. En este sentido, Molina sugiere que el ahorro debe enmarcarse dentro de un presupuesto realista que contemple tanto los ingresos como los gastos. Además, recomienda adoptar prácticas como el intercambio de artículos con otras familias, la compra de productos de segunda mano y el aprovechamiento de descuentos y fidelización para reducir costos.
Por otro lado, la llegada del bebé implica considerar la protección familiar como una inversión esencial. Gabriel Maiza, gerente de Productos en MetLife, destaca la importancia de contar con seguros de salud adecuados desde el inicio del proyecto familiar. Un seguro complementario puede ser más asequible cuando se incorporan varios miembros de la familia, lo que amplía la cobertura sin afectar el presupuesto. Además, menciona la relevancia de incluir seguros de accidentes como una manera de afrontar imprevistos. En suma, la planificación financiera adecuada no solo genera estabilidad, sino que también da tranquilidad a los nuevos padres ante un futuro incierto.









