• Inicio
  • Noticias
  • De la licencia social a la presencia territorial: cómo cambian las empresas de transmisión

De la licencia social a la presencia territorial: cómo cambian las empresas de transmisión

Image

La transmisión eléctrica dejó de entenderse únicamente como una actividad técnica. En una industria que opera activos de largo plazo, atraviesa territorios extensos y cumple un rol crítico para el funcionamiento del país, la relación con las comunidades pasó a ocupar un lugar central en la gestión.

Para la industria de la energía, el cambio de paradigma responde a una realidad concreta, una donde la infraestructura estratégica además de ser clave para el país y el futuro, permanece durante décadas o por siempre en los territorios.

La operación de estas empresas convive con comunidades, actividades productivas, ecosistemas locales, caminos, escuelas, organizaciones sociales y dinámicas propias de cada zona. Por eso, la relación territorial ya no se aborda como una acción puntual ligada a un proyecto o a una etapa de permisos. 

Hoy, ese trabajo requiere de presencia sostenida, escucha activa, equipos locales, inversión social y mecanismos capaces de responder a las inquietudes de las comunidades.

El caso de Transelec permite observar esta política de manera integral. La empresa se define como un actor de infraestructura crítica lineal, con una presencia que conecta territorios y sostiene actividades esenciales para el desarrollo del país. 

Esa condición obliga a mirar la transmisión eléctrica desde una perspectiva más amplia. Una empresa de este tipo no solo administra activos, también gestiona vínculos de largo plazo con los territorios donde opera.

La función estratégica de relación comunitaria

Durante años, el concepto de licencia social estuvo asociado a la aceptación de proyectos por parte de las comunidades. Esa mirada sigue siendo relevante, aunque hoy resulta limitada para empresas que operan infraestructura permanente. 

En transmisión eléctrica, el desafío no termina cuando una obra entra en operación y la relación continúa durante todo el ciclo de vida del activo.

Por eso, el foco está avanzando desde la licencia social hacia la presencia territorial. La diferencia es importante. La licencia social suele pensarse como una condición para viabilizar un proyecto. La presencia territorial, en cambio, implica mantener una relación temprana, directa, sistemática y continua con las comunidades cercanas a las instalaciones.

Transelec refleja esta evolución a través de su estrategia de relacionamiento comunitario “Comunidades y Valor Social”, orientada a gestionar de manera sistemática el vínculo con comunidades ubicadas en el entorno de sus operaciones. 

El enfoque incorpora cuatro ejes: conectar, prevenir, integrar y contribuir. Esta estructura muestra que la relación comunitaria va más allá del diálogo externo y se presenta como una dimensión que debe integrarse a la planificación, la operación y la gestión de riesgos de la empresa.

Trabajo anticipado: conocer el territorio

Una empresa de transmisión opera sobre territorios diversos. Una misma red puede atravesar zonas urbanas, rurales, agrícolas, mineras, forestales o de valor ambiental. Cada territorio tiene preocupaciones distintas, liderazgos propios y formas particulares de relacionarse con la infraestructura.

En ese contexto, la primera tarea es comprender el entorno. El criterio de conexión anticipada definido por Transelec apunta precisamente al levantamiento y comprensión del contexto territorial y social mediante relaciones basadas en comunicación, respeto y transparencia. 

Esta dimensión es relevante porque permite anticipar tensiones, reconocer actores locales, identificar expectativas y construir conversaciones con mayor legitimidad. 

El modelo de Transelec incorpora explícitamente la prevención como eje de gestión. La compañía plantea la identificación temprana de contingencias sociales y socioambientales para las comunidades y para la empresa. 

Este punto es relevante porque muestra que el vínculo territorial es parte de la gestión integral de riesgos en una empresa de infraestructura crítica y la prevención requiere presencia. 

Y es que las inquietudes comunitarias requieren equipos capaces de escuchar, explicar, levantar información, coordinar respuestas internas y hacer seguimiento, algo que rara vez se resuelve desde una oficina central o mediante comunicaciones esporádicas.

Mesas de trabajo y trazabilidad de acuerdos

La presencia territorial necesita espacios formales de conversación. En el caso de Transelec, el principal mecanismo operativo son las mesas de trabajo comunitarias integradas por juntas de vecinos, comunidades y asociaciones indígenas, además de otras organizaciones funcionales locales de la sociedad civil.

Estas mesas permiten identificar necesidades prioritarias, definir iniciativas, acordar mecanismos de implementación y hacer seguimiento. El punto más relevante es la trazabilidad.

Equipos locales y gestión descentralizada

Uno de los cambios más relevantes reportados por Transelec en 2025 fue el ajuste de su modelo de gestión territorial. La compañía reforzó su política y descentralizó sus equipos de Comunidades y Valor Social, estableciendo presencia permanente en las zonas Norte Chico, Centro y Sur del país. 

Además, incorporó especialistas locales para fortalecer la vinculación directa y continua con las comunidades.

Este movimiento expresa con claridad la nueva lógica de la industria donde las empresas de transmisión necesitan capacidades territoriales instaladas. Hoy, la gestión comunitaria ya no puede depender únicamente de visitas ocasionales, respuestas reactivas o equipos ubicados lejos de los territorios.

La descentralización permite conocer mejor los contextos locales, responder con mayor oportunidad y sostener conversaciones más estables. También mejora la coordinación interna, porque los equipos territoriales pueden conectar las inquietudes de las comunidades con las áreas de operación, mantenimiento, proyectos, medioambiente, seguridad y comunicaciones.

Inversión social vinculada al territorio

La inversión social cumple un rol distinto cuando nace de un proceso participativo. Además de financiar iniciativas, esta política permite orientar recursos hacia necesidades levantadas junto a las comunidades.

Transelec reportó más de 134 iniciativas comunitarias durante 2025. De ellas, 60 correspondieron a proyectos de inversión social orientados a infraestructura comunitaria, fortalecimiento del tejido social, promoción cultural y apoyo al desarrollo local. También desarrolló iniciativas asociadas al programa “Ideas con Energía”, enfocadas en establecimientos educacionales cercanos a sus operaciones.

Este enfoque permite conectar la inversión social con el desarrollo local. Sedes sociales, plazas, canchas, parques, huertos comunitarios, iluminación, seguridad de espacios públicos, equipamiento escolar o actividades culturales pueden parecer obras menores frente a la escala de la infraestructura eléctrica. Para las comunidades, muchas veces representan mejoras concretas en su vida cotidiana.

Desarrollo local y empleabilidad

La relación territorial también puede extenderse hacia capacidades económicas locales. El programa de Transelec “Creciendo Juntos con Energía”, durante 2025 benefició a más de 150 microemprendedores de 15 comunas donde la compañía mantiene operaciones y relacionamiento comunitario.

El programa incluyó capacitaciones y asesorías en nivelación digital, gestión de negocios, marketing, redes sociales y sostenibilidad. Además, 50 emprendedores accedieron a financiamiento de capital semilla para materiales y equipamiento. Desde 2021, más de 520 emprendedores han sido beneficiados.

Este tipo de iniciativas refuerza una idea clave donde las empresas de infraestructura crítica pueden generar valor más allá de la operación técnica.

Una nueva forma de entender la transmisión

La transmisión eléctrica es un habilitador del desarrollo. Su impacto se vuelve más visible cuando la continuidad se tensiona, cuando una obra se retrasa o cuando una comunidad percibe que sus inquietudes no están siendo consideradas. Por eso, la confianza es un activo estratégico.

Transelec plantea que trabajar con comunidades es parte de una mirada integral de sostenibilidad, vinculada a la resiliencia del negocio, la protección del medioambiente y una gobernanza sólida. Hoy en día su extensa presencia territorial y la escala de su inversión le permiten generar valor más allá de su mandato regulado.

Presencia local, diálogo anticipado, equipos descentralizados, inversión social, trazabilidad de acuerdos y prevención de riesgos socioambientales se están convirtiendo en elementos centrales para las empresas de transmisión. La transición desde la licencia social hacia la presencia territorial marca un nuevo estándar para la infraestructura crítica. 

Relacionados

Ley de Protección de Datos Personales: Todo lo que debes saber para 2026

Ley de Protección de Datos Personales: Todo lo que debes saber para 2026

La implementación de la Ley de Protección de Datos Personales, conocida como Ley 21.719 en Chile, marca un hito en…

NDA en Chile: ¿Cuándo y por qué es crucial para tu negocio?

NDA en Chile: ¿Cuándo y por qué es crucial para tu negocio?

La importancia de un acuerdo de confidencialidad, más conocido como NDA, radica en su función clave dentro del ecosistema empresarial…

Gabriel Massuh: 5 aprendizajes para emprender con visión

Gabriel Massuh: 5 aprendizajes para emprender con visión

Hay historias empresariales que no comienzan con una oficina, un gran equipo o un plan perfectamente armado. A veces parten…